Santos Inocentes
La fiesta de los Santos Inocentes presenta un curioso sincretismo entre lo pagano y religioso. Su origen se remonta al siglo V, época en la que la Iglesia Católica empezó a celebrar esta fiesta en menoría de los niños que fueron masacrados en Judea por Herodes poco tiempo después del nacimiento de Jesús.
De acuerdo al pasaje bíblico descrito en Mateo (capitulo 2), Herodes, quien ocupaba el trono de Judea en la época en la que Jesús nació, se enteró que en el mundo habitaba ya en un niño que sería llamado “el Rey de los Judíos”. Esto provocó temor y celos en él, y al saber de la llegada de los tres reyes magos de Oriente que venían a adorar a dicho infante, los mandó a llamar y les solicitó que le informaran todo cuanto supiesen acerca de aquel niño, pues él deseaba también ir a adorarle.
Al ser los reyes magos advertidos en sueños de no dar ninguna información a Herodes, decidieron regresar a Oriente haciendo un rodeo por otro camino. Sintiéndose Herodes engañado, rompió en cólera y mandó a matar a todos los niños menores de dos años que vivían en Judea, esperando así dar muerte a quien él suponía, suplantaría su trono. La Iglesia Católica considera a estos infantes masacrados, como mártires que murieron en lugar de Cristo. De allí el nombre de “Sontos Inocentes”
